“Chiqui”,
Gran ciudadano logroñés
Galardón de la Peña Aster al exconcejal Eugenio de la Riva
A “Chiqui”, le conocen allá donde pasee, se siente a tomar un café en una terraza o vaya por la calle, simplemente. A Eugenio de la Riva, un poco menos. Así que, al nombre de pila de bautismo y al que ostenta el apodo al alimón, la Peña Aster le ha distinguido con su máximo galardón: “Gran ciudadano logroñés,” en agradecimiento a su vida dedicada a la ciudad y a los peñistas”, según reza el acta del jurado del premio, consistente en una estatuilla en forma de racimos de uva.
A las puertas de la Peña Aster, se concentraron peñistas, concejales de varias corporaciones de todos los colores políticos y no podían faltar los responsables del área de Festejos que se han ido sucediendo en las legislaturas en el Ayuntamiento de Logroño. Estaban los vendimiadores, estaba el alcalde Conrado Escobar que felicitó al homenajeado antes de que se hiciera público su nombre, estaba su mujer, su hija y sus nietas. Y muchos amigos que ha incorporado a lo largo de una dilatada vida pública, política y deportiva, primordialmente.4
Carlos Santamaria, que dirigió el acto, dejó intuir que el nombre ya no era un secreto o, por lo menos, un secreto a voces, que se confirmó con la decisión del jurado, esto es: Eugenio de la Riva, exconcejal de Festejos y presidente de la mayoría de las Federaciones deportivas de la ciudad: ”Este es tu premio y ésta tu ciudad”, ha apuntado Juanjo Sánchez, presidente de la Peña Aster a la que el alcalde Conrado Escobar le hizo entrega del galardón al premiado, con el que ha compartido muchos anhelos y muchas vivencias personales y políticas.
Estaba emocionado “Chiqui” al recibir la estatuilla, aventurando que algo barruntaba después de la llamada del responsable de la peña: ha sido el último de las peñas logroñesas que le faltaba por recibir. El exconcejal ha echado la mirada atrás, a los tiempos en que en Logroño no había chamizos ni peñas, por expresa prohibición del Gobierno Civil de entonces. Esto hace más de 60 años y, junto a otros concejales, se las ingeniaron, conjuntamente, para que hubiera, peñas, chamizos y sacarlos a la calle.: ”Mi vida es para las peñas”, ha añadido “Chiqui” con alegría compartida con su familia y amigos.
La charanga y el himno a Logroño sellaron un evento, muy metido ya en las fiestas mateas que se espera con curiosidad, por lo menos. Eugenio de la Riva, a sus 80 años, sigue metido en mil historias, dedicando el tiempo que puede, al Proyecto Hombre.
A PIE DE PÁGINA .“Chiqui”, con el micrófono en su poder y, en las postrimerías del evento, le tiró un viaje al consejero de Hacienda: “Después de los muchos trofeos y medallas que me han dado a lo largo de mi vida, me falta una medalla deportiva, una pasión a la que he dado muchas horas de mi vida. A ver si se acuerda el Gobierno“. La ocurrencia del galardonado hizo sonreír a Alfonso Domínguez, que estaba presente y visiblemente tomó nota.












































